Mamarazzi 101: Fotografiar a esos locos bajitos

¿Cómo puedes conseguir que tu hijo pose como tú quieres para una fotografía de familia? La respuesta es bien única… de ninguna de las maneras. Y con ello, se acaba el post más corto y sencillo del curso de Mamarazzi sobre cómo mejorar tu fotografía familiar. 

Bueno, vale, probablemente estéis esperando algo más completo que lo que acabo de decir, y tenéis todo el derecho del mundo a que explique eso que digo sobre que no puedes conseguir que tu familia pose para una fotografía. En realidad hay muchas maneras de hacerlo, aunque sinceramente son ellos los que van a decidir que posan, no tú. Piensa, cuántos pequeños muestran una sonrisa completamente sincera cuando les pides que sonrían para una cámara (y cuántos adultos, también)… He visto sonrisas de niños que vosotros no creeríais. Sonrisas forzadas que servirían para frenar el calentamiento global del planeta. No hay nada más espontáneo, real y contagioso que la sonrisa sincera de un niño (esas sí que son contraproducentes para mantener los polos congelados). Lo que define a un niño es espontaneidad y naturalidad. Dicen que los niños y los borrachos nunca mienten ¿verdad? Obligarlos a posar, a forzar una sonrisa es pedirles que simulen una emoción que no sienten y es por tanto sinónimo de fracaso. 

Por lo tanto, lo mejor que puedes hacer cuando coges una cámara y se la plantas delante de la cara a un pequeño es ante todo, dejar que la situación fluya hacia ellos, no presiones para que las circunstancias te favorezcan a ti. Puedes, obviamente, influir de una manera u otra para que ellos decidan entrar en tu juego… porque, regla número uno en la fotografía infantil: hacer fotos infantiles debe ser siempre un juego para ellos. No puedes obligar a un niño a hacer algo que no quiere cuando los estás fotografiando. Y por favor, no los amenaces con que se van a quedar si regalos de navidad, lo único que vas a conseguir es que se frustren mucho más. Tu mejor aliada cuando haces fotografías a niños, y los de tu familia no son una excepción, es la paciencia. Míralo desde esta perspectiva, nadie mejor que tú sabe cómo conseguir la mejor sonrisa, la más auténtica y genuina de tus propios peques. Conoces sus comportamientos, lo que les gusta y cuáles son las mejores estrategias que tienes para captar su atención y que te hagan caso. Incorpora esas estrategias para el momento de las fotos, pero no esperes que vayan a salir como quieres a la primera, es posible que tengas que dedicarle un rato, y hacer más de una captura con tu cámara para conseguir aquella foto que quieres. 

Cuando hacemos fotos infantiles lo hacemos de dos maneras. O bien ellos están en “su momento” y tú te incorporas a ellos con tu cámara, o bien eres tú el que decides que quieres hacerles fotos y atraes su atención deliberadamente para esas fotos. Para el primer caso necesitamos menos esfuerzo que en el segundo, porque ellos estarán disfrutando de ese momento, y simplemente tienes que ejercer de pura “mamarazzi” evitando que ellos desconecten demasiado de su actividad. Para el segundo caso, lo que tenemos que hacer es conseguir que ese momento de fotos se convierta en su momento de diversión, es decir, que el segundo caso se convierta en el primero. Pensad una cosa, ¿qué es lo que más quiere un niño en este mundo? (Aparte del chocolate, abrir regalos y el iPad…). Lo que más desea un niño es que le prestes atención. ¿Y si lo utilizamos para conseguir esas fotografías infantiles? 


Si de repente pretendes montar tu propia sesión de fotos, hazlos a ellos los protagonistas, que se diviertan, que elijan ellos cómo será esa sesión de fotos. Por ejemplo, si quieren introducir elementos como sus propios juguetes, no se los quites. Aunque de primeras consigas con ello que estén más atentos a ti en ese preciso instante, esa atención se puede diluir muy rápido por mero aburrimiento.  Préstales atención, déjales que se expresen, y escúchalos, y sobre todas las cosas, no dejes de hablarles, de reírles las gracias, y de adularles por lo bien que lo hacen. Hazles saber en todo momento lo bien que lo hacen, o lo mucho que molan haciendo lo que hacen. Ese refuerzo positivo te servirá no solo para esta vez, si no para cada vez que saques la cámara. Cuando ellos saben que estás al ciento por ciento con ellos durante ese momento de fotos, estarán encantados de continuar con ese “juego”. Piensa en cosas que puedan ayudar a colaborar, como por ejemplo la música. Si te tienes que aprender los últimos grandes éxitos infantiles (véase “Cantajuegos”…), pues no te quedes corto en empatizar con su manera de ser y de ver las cosas. 

Aquí, un par de primos gritando “patata” a pleno pulmón… (no recomendable para fotografías dentro de domicilios si tus vecinos tienen un oído sensible…)

Aquí, un par de primos gritando “patata” a pleno pulmón… (no recomendable para fotografías dentro de domicilios si tus vecinos tienen un oído sensible…)

Si lo piensas, nada de lo que te he contado para tu fotografía familiar difiere mucho de otras actividades que lleves a cabo con tus peques. Al fin al cabo, si quieres captar en tus fotos  infantiles su naturalidad, autenticidad y carácter más genuino, tus fotografías tienen que ser  hechas precisamente así, auténticas, genuinas, y con toda la naturalidad con la que estos locos bajitos viven su mundo. 

Un hecho importante que tienes que tener en cuenta es que la cámara no puede interponerse entre ellos y tú. Si te pones a mirar constantemente a través del visor de tu cámara o la pantalla de tu móvil,  estás desvinculándote de ellos. Recuerda que tienes que sacar la cabeza de detrás de la cámara constantemente, que te vean, que les hables sin que entre ellos y tú esté la cámara. Si no estableces ese contacto visual perderás rápidamante esa conexión que quieres generar. 

Y si resulta que vamos dando un paseo por un campo lleno de moras silvestres… y te pones hasta arriba de ellas, ¿acaso se puede ser más feliz?

Y si resulta que vamos dando un paseo por un campo lleno de moras silvestres… y te pones hasta arriba de ellas, ¿acaso se puede ser más feliz?

Hasta aquí la parte más fundamental. En el siguiente post me gustaría entrar en materia más técnica, y os dejaré algunos consejos sobre cómo prepararte tú y tu cámara para que captes esos momentos genuinos de la mejor manera. Espero que este post os haya ayudado en algo, pero si tenéis comentarios o dudas al respecto, ya sabéis que podéis contactarme aquí abajo, será estupendo saber de vuestras inquietudes y de cómo lleváis a cabo vuestra fotografia familiar. 

Y como siempre digo, si quieres estar al día, y no perderte estas “clases magistrales” sobre fotografía familiar y cómo ser “mamarazzi”, te dejo aquí mi formulario, por si quieres recibir alertas cuando publique nuevo contenido.

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