¿Estás pensando en regalar una sesión de fotos?

¿Has pensado alguna vez en regalar una sesión de fotos? ¿Y por qué regalar una sesión de fotos de familia o un reportaje de fotos de pareja mejor que, digamos, algo más material? Quizás has pensado alguna vez en ello pero nunca ha llegado a cuajar la idea. Puede que al final te decidieras por aquello que viste en los grandes almacenes de turno que probablemente le fuera a venir más útil que unas fotos más en el salón de casa de la persona a la que está dirigida…

O a lo mejor nunca te lo has planteado como algo para regalar, entre toda las posibilidades de regalos que puedes encontrar En ese caso, déjame que te proponga una sesión de fotos como algo que puedes regalar. Porque es un regalo original y, sobre todo, porque es un regalo muy, pero que muy especial. Piensa en los regalos que solemos hacer en navidades, aniversarios, cumpleaños, etcétera (la de tiempo en nuestras vidas que dedicamos a la tarea de pensar en regalos)… lo más probable es que en la mayoría de las ocasiones hayas optado por regalar algo de tipo material y que se pueda envolver en un bonito papel de regalo. Objetos de distinta índole, piezas de ropa, componentes electrónicos, etcétera. La mayoría de ellos suelen acabar perdiendo su valía con el tiempo, pasar de moda, o estropearse y quedarse obsoletos. En cambio, ¿Crees que una fotografía de tus hijos puede pasar de moda? Puede que al mirar fotos tuyas de hace unos años te veas muy distinto, casi irreconocible, o incluso con unas pintas que mejor no mostrar a muchos. Al fin y al cabo todos hemos pasado por la adolescencia (gracias, evolución, por sacarnos de ese periodo), y tenemos fotos que si cayeran en manos inadecuadas podrían utilizarse para chantajearnos… pero incluso esas fotos con las que nos reímos de nosotros mismos (o mucho mejor, de nuestros amigos o hermanos…) son imprescindibles memorias de nosotros mismos. Aunque sea para darnos cuenta cómo hemos cambiado (siempre a mejor, por supuesto) o para reforzarnos en nuestra opinión certera de que las hombreras no eran quizás la mejor de las propuestas de moda. Por mucho que te gustaría coger ese “tú” del pasado por las dichosas hombreras y decirle, “¡Pero vamos a ver, ¿a dónde vas con esas pintas?!” Lo más seguro es que no querrías perder esas fotos por nada del mundo. ¿Por qué? Simplemente, porque todo recuerdo, bien guardado en una fotografía, vale mucho, muchísimo.

 Y aquí entra el segundo motivo por el que regalar una sesión de fotos es un regalo especial., y es que tienen muchísimo valor. ¿Acaso puedes ponerle precio a tus memorias? Como ya os contaba en mi anterior post Sobre cuánto vale una sesión de fotos, para mí el valor de una imagen que atesora tus mejores recuerdos no tiene precio, y cuanto más nos alejemos en el tiempo de ese recuerdo, mayor será su valor. Por ello, al regalar una sesión de fotos de familia, un reportaje de pareja, un book de embarazo…, lo que se te ocurra, estás haciendo un regalo de por vida, que nunca caduca, y que encima, cuando más pase el tiempo, mayor valor tendrán.  Qué más le puedes pedir a un regalo. 

Vale, imagínate que te decides a hacerlo ¿cómo organizamos el regalo de una sesión de fotos? Pues contacta con tu fotógrafo, el que más te haya gustado (sea yo o sea otro u otra), y no dudes en preguntar los precios. Quizás te sorprendas y sea más barato de lo que pensabas, por preguntar, no pierdes nadas. Asegúrate de que en el regalo de la sesión se incluye aquello que quieres regalar exactamente, ya sean fotos en formato digital, o en papel. Si incluye álbum o no, etc… Pero lo más importante, trata de ver que mi estilo fotográfico o el del compañero que quieres que haga el trabajo es afín con el tipo de fotografías que quieres regalar, o, como no, el tipo de fotografías que le gusta a la familia a la que vas a hacer ese regalo. No regalas a alguien que quieres cualquier ropa, por muy estilosa que sea, si crees que no encaja con su estilo o forma de ser, ¿verdad? Pues imagínate esto, que está pensado para que dure toda la vida. 

Y si la sesión de fotos de regalo incluye además besos de tus peques ya ni te cuento.

Y si la sesión de fotos de regalo incluye además besos de tus peques ya ni te cuento.

En otro momento me gustaría hablar de cómo escoger un fotógrafo, pero simplemente, por adelantar, una manera de saber si es el fotógrafo que buscas es preguntarle directamente. Es posible que tras una pequeña conversación encuentres que yo soy la persona detrás de la cámara que se parece a la que estabas buscando. ¿Cómo de afable y empático me encuentras? Y si lo que buscas es una sesión de fotografía familiar y en ella va a haber niños, tendrás que asegurarte que tengo la paciencia y sé manejar a los pequeños para que estos den lo mejor de sí.  Recuerda que aunque no vaya a hacerte las fotos a ti, en cierto modo al regalar tú la sesión de fotos, voy a ir en tu nombre, y por tanto te represento. 

Por otra parte, muchos fotógrafos hacemos tarjetas de regalo de sesiones, incluso personalizadas, que puedes entregar a la familia, a tu pareja o a quien quieras que le vayas a hacer este regalo. Al menos tienes algo físico que entregar cuando vayas a hacer el regalo. Puedes preguntarme por ello. 

Y antes de cerrar por hoy, ¿has pensado que quizás, quien se merece es el regalo eres tú? ¿Quién ha dicho que uno no se puede autoregalarse una sesión de fotos? Porque te la has ganado, porque te la mereces, porque estás pasando un momento de tu vida que crees que merece la pena retener en unas fotografías, o sí, simplemente, porque tú lo vales. 

Aquí, este peque disfrutando de su regalo, y no me refiero al sombrero

Aquí, este peque disfrutando de su regalo, y no me refiero al sombrero