¿Qué es la fotografía familiar?

Hace algunos días mi página personal de Facebook (la de mis fotos es ésta, por si os interesa seguirme) vino a recordarme los años de “amigos” que llevo con mi pareja. Lo primero, gracias Facebook por recordarme que dentro de poco será nuestro aniversario y que tengo que buscar algo que regalar (¿quién de vosotros cuando empezó su relación de pareja no había pasado antes por una solicitud de amistad en Facebook?). Lo segundo, muy mal, Facebook, por curiosear entre mis fotos y escoger al tuntún imágenes que en muchos casos no me aportan nada extraordinario de esta nuestra relación tan especial. Pero normal, eso pasa cuando un algoritmo diseñado a miles de kilómetros trata de suplantar mi trabajo, el de seleccionar mi propio álbum de recuerdos, el de mi fotografía familiar.

¿Qué es para mí la fotografía familiar? El concepto parece sencillo, ¿no? Serían toda aquellas fotos que conectan con la esencia de tus relaciones personales, con tu familia, con los tuyos. Y no me refiero solo a las fotos con tu familia en la última gran escapada de fin de semana, que también. Para mí la fotografía familiar es toda aquella que traza una historia de tu vida en relación a las personas con las que te identificas como familia. Sí, son las de tu escapada de fin de semana, pero también las del nacimiento de tus hijos, los embarazos de esos hijos…, las fotos incluso anteriores, cuando tenías un fin de semana de escapada hiper romántica con tu pareja antes de que surgieran planes a largo plazo, antes incluso de que le dijerais a Mr. Facebook que estabais saliendo juntos... Las fotos de tus hijos que regalas a sus abuelos por navidad, o vistiendo la primera equipación de su deporte favorito... La última sesión de fotos en familia para tener un bonito recuerdo enmarcado en el salón.  En definitiva, todo lo que se puede recordar en una vida, la tuya. Y la tuya reflejada y conectada en las personas que quieres.

Esa fotografía es la que quiero hacer cuando hago fotografía familiar. Puedes llamarlo también la Fotografía de Vida (ahí, en mayúsculas), la que atesora los momentos más importantes de tu vida, el legado material de tus recuerdos más preciados. Cuando empiezo a trabajar con una pareja, con alguien que me pide que le haga por ejemplo sus fotos de embarazo,  pienso siempre en lo que puedo aportar en ese legado cuando le entregue las fotos. Ésa es mi mayor satisfacción.

Aún no me ha pasado que cuando hago una sesión de fotos de pareja, de premamá, o un reportaje de fotografía infantil, no acabe conectado personalmente con las personas que fotografío. Quizás porque el vínculo que se crea a través de la cámara, quizás por la confianza que se establece, las experiencias que se recogen…, ¡todo a la vez! Por eso, me encanta cuando una pareja que se hizo las fotos de embarazo me llama tiempo después porque aquí está su primer hijo, y porque puedo volver a conectar con ellos, poner ver como les va, sus satisfacciones y anhelos… Y claro, porque me dan la oportunidad de volver a aportar otro pedazo en su fotografía familiar, en su  Fotografía de Vida.

¡Ah! Una petición antes de terminar… no dejes que Facebook haga este trabajo por ti.