Mamarazzi 101: Lo mejor que puedes aprender en fotografía.

Lo mejor para cuando quieras hace tu fotografía familiar, lo que tienes que controlar principalmente para saber cómo conseguir las mejores imágenes es algo tan sencillo como la luz. La Luz (así, en mayúsculas) es el lenguaje de cualquier foto, de cualquier cosa que vemos. Y la Luz es con lo que se dibujan las fotografías. Ni más, ni menos. Imagina que estás aprendiendo un lenguaje, en este caso el de la fotografía cuyo vocabulario es la luz (y la gramática es la composición, pero sobre ello ya hablaré más adelante en otro post). Cuanto más aprendas de ese vocabulario, mejor utilizarás ese lenguaje. La buena noticia, es que es mucho más fácil de aprender que cualquier idioma.  

Mira a tu alrededor, ¿Qué ves, aparte de la pantalla donde lees esta entrada de blog sobre fotografía de mamarazzi? Si es de día, probablemente tengas una ventana por donde entra la luz del sol, que se refleja en paredes, objetos, crea sombras, y con ellas puedes percibir texturas y reconocer materiales (los metálicos y los objetos muy pulidos reflejarán la luz de una manera intensa, mientras que los materiales como las telas, o la madera los reconocerás por reflejar la luz de una manera más apagada… incluso sabrás si las telas que llevas puestas necesitan un planchado por cómo se generan sombras que te delatarán arrugas). Tened en cuenta que cualquier cosa que puedas ver, absolutamente todas las que puedes ver ahora mismo las ves porque reciben y reflejan luz. Te pido un pequeño ejercicio. Deja de leer un minuto y analiza la luz que tienes a tu alrededor… ¿cuál es la fuente de luz, cómo incide, desde dónde, cómo se refleja, es fuerte y por tanto genera sombras muy marcadas, o es tenue, y las sombras que hay son suaves? ¿Qué tipo de reflejos genera, y esos reflejos tienen cierta tonalidad? Como siempre que miramos con atención, empezarás a darte cuenta de detalles sobre los que no habías apreciado anteriormente. 

Luz…

Luz…

Este pequeño ejercicio, que al principio te llevará más tiempo, porque hasta que salga de manera automática tendrás que hacerlo de manera consciente (como cuando aprendiste a conducir, eso es), es el más valioso, y el que más tienes que entrenar para cuando vayas a dedicarte a ser mamarazzi. Como fotógrafo, te puedo decir que estoy constantemente analizando la luz que tengo alrededor, lleve o no lleve la cámara encima. Un ejercicio de análisis que realizo cuando camino por la calle, cuando me relajo tomando un café en casa, o ahora, mientras escribo esto en un lugar cómodo (y donde tengo una ventana trasera por la que entra la luz del sol y me está iluminando la mano izquierda de manera directa). Y por supuesto, siempre que voy a hacer fotos, antes incluso de haber dicho una sola palabra a la familia a la que voy a fotografiar ya he analizado el tipo de luz que hay, porque es un ejercicio mental que ya llevo incorporado de manera automática. Me sirve para aprender constantemente sobre el comportamiento de la luz, recordarla, y poder emular ciertos aspectos que me gusten más tarde en las fotografías que vaya a hacer. Saber analizar esa información es lo que mejor puedo hacer antes de lanzarte a realizar una foto. Porque la luz, además de construir y perfilar nos transmite emociones. ¿Acaso no nos sentimos más vitales un día soleado que un día gris y plomizo? Una luz tenue transmite calma, intimidad, y la usamos cuando queremos seducir a alguien, colocamos velas para generar ese ambiente…, y en cambio por la mañana para activarnos abrimos persianas y cortinas, y dejamos que nos inunde la luz del sol… cuanta más mejor. 

Vamos a por otro ejercicio (ay, cuánto trabajo estoy dando hoy…). Te pido que mires en tu galería del móvil, en tu Instagram, o donde sea que tengas la costumbre de ver fotos y que escojas tres  fotografías que hayan gustado mucho y analices la luz de esas fotos. Es muy posible que el factor luz haya influido mucho para que esa foto te emocione especialmente. Pregúntate si lo que las hacen tan especiales es la manera en que está recogida la luz. Es más, para que no estéis solos trabajando este ejercicio, te invito a que me mandes esas fotografías, y si quieres y si te parece, que las comentemos juntos. Te haré un análisis de la luz que te servirá para entender el motivo que las hace especiales.

Aquí podríamos entrar en profundidad, hablar horas y horas sobre cómo tratar la luz…, es un tema sobre el que hay manuales super técnicos explicando el manejo de la luz y cómo saber medirla. No voy a entrar en eso, pero quiero daros unas anotaciones iniciales para empezar, y luego más adelante iré profundizando con ejemplos más prácticos. 

Hoy simplemente, para introducir un solo concepto os hablaré de luz dura y luz suave y las ventajas que tiene cada una de ellas y cómo podemos utilizarla de la mejor manera. Aunque la palabra ya lo dice, luz dura es aquella que se distingue muy bien porque crea sombras muy contrastadas y muy visibles, y por tanto los bordes de las sombras son duros. Por ejemplo, la luz del sol en pleno día. La luz suave es aquella que normalmente que difumina sombras, haciendo que sus bordes sean así, suaves. Como por ejemplo la luz del sol en un día cubierto de nubes, o una vez que el Sol acaba de ocultarse, ese momento corto entre luz de día y luz de noche.

Las luces duras lo que nos creará son sombras muy marcadas en el rostro, por lo tanto, a menos que estés considerando hacer fotos con un corte dramático, o peli de terror de corte muy clásico, son luces a evitar. Por regla general en fotografía familiar, trata de evitar ese tipo de iluminación. En cambio, las luces suaves son más agradecidas, porque al eliminar tantas sombras salimos todos más favorecidos, los ojos parecen estar más iluminados al no tener sombras fuertes alrededor de ellos. Por eso la mayoría de los fotógrafos de familia tratamos de evitar las luces de medio día, y si no hay más remedio que hacerlas a esa hora buscaremos colocarnos en alguna sombra, para uniformarlas y hacerlas más suaves. Es por eso también que a los fotógrafos que hacemos sesiones en exteriores nos encantan los día nublados para hacer fotos… la vida resulta mucho más sencilla así.

Iluminando al pobre de Frankenstein con una luz dura. Mirad cómo de marcadas tiene las sombras en las mejillas. No voy a decir que podría ser guapo, pero una iluminación mejor haría milagros... (Fotograma de la película " La novia de Franskenstein, 1935)

Iluminando al pobre de Frankenstein con una luz dura. Mirad cómo de marcadas tiene las sombras en las mejillas. No voy a decir que podría ser guapo, pero una iluminación mejor haría milagros... (Fotograma de la película " La novia de Franskenstein, 1935)

Este pequeño está feliz porque sabe que la luz le favorece, y va a salir guapísimo en la foto. Está difuminada y las sombras son muy suaves. Bueno, puede que la galleta que se está comiendo también ayude a esa sonrisa…

Este pequeño está feliz porque sabe que la luz le favorece, y va a salir guapísimo en la foto. Está difuminada y las sombras son muy suaves. Bueno, puede que la galleta que se está comiendo también ayude a esa sonrisa…

Ahora, unos consejos prácticos: 

  • La Luz del sol en cuando fotografías a niños da sensación de energía, libertad y optimismo, que es muchas veces lo que nos gusta captar en nuestras fotografía familiar. Si vas a fotografiar a tu familia y quieres utilizar el sol, trata de hacerlo en horas del día en las que éste no esté muy alto. Prueba a colocar la luz del sol en la espalda tus modelos de manera que los ilumine por detrás, crearás un efecto muy interesante, y si lo controlas bien pueden salirte unos halos de luz espectaculares. Si aún está alto el sol, busca colocarlos en sombra o bajo superficies donde la luz quede tamizada (como unos árboles, por ejemplo), tus fotos ganarán inmediatamente.

Un día de luz fuerte, colocando a estos futuros papis debajo de unos árboles y dejando que la luz les llegue desde atrás

Un día de luz fuerte, colocando a estos futuros papis debajo de unos árboles y dejando que la luz les llegue desde atrás

Si no te queda más remedio que hacer fotos con luces fuertes y no quieres tenerlos bajo árboles, puedes utilizarlas en tu ventaja para crear halos de luz que molen.

Si no te queda más remedio que hacer fotos con luces fuertes y no quieres tenerlos bajo árboles, puedes utilizarlas en tu ventaja para crear halos de luz que molen.

  • Si estás en casa cuando vayas a fotografiar a tu familia, prueba a colocarlos muy cerca de una ventana. Ponlos de perfil a la pared y justo antes de que estén delante de la ventana. Ahí tienes una fuente de luz de enorme calidad, y que te dará unos resultados espectaculares. Y si te atreves, apaga las luces artificiales que puedas tener encendidas en ese momento, y el resultado será aún mejor. 

Esta familia tiene una ventana a la derecha de la foto. Ellos están justo pasado el marco de la ventana, y yo disparando al otro lado del marco.

Esta familia tiene una ventana a la derecha de la foto. Ellos están justo pasado el marco de la ventana, y yo disparando al otro lado del marco.

  • Presta mucha atención a los ojos de quien vayas a fotografiar. Si de repente estás en una situación donde ves que los ojos resaltan, se aprecia todo su color y belleza, no lo dudes, es el momento de sacar la cámara y disparar. Y de paso, mira a tu alrededor, y pregúntate qué hace que esos ojos luzcan de manera tan especial.

Pues si tiene esos ojazos… qué más quieres… pues que la luz le favorezca. Esta foto está hecha en Sevilla a medio día. En pleno Santa Cruz (pareces blancas que reflejan luz en todas las direcciones) y con la luz del Sol tamizada a través de naranjos… Vale, no siempre vas a tener tantos privilegios, pero presta atención a las miradas, a veces tendrás oportunidades como ésta.

Pues si tiene esos ojazos… qué más quieres… pues que la luz le favorezca. Esta foto está hecha en Sevilla a medio día. En pleno Santa Cruz (pareces blancas que reflejan luz en todas las direcciones) y con la luz del Sol tamizada a través de naranjos… Vale, no siempre vas a tener tantos privilegios, pero presta atención a las miradas, a veces tendrás oportunidades como ésta.


  • Las superficies como las pareces blancas, reflejan la luz de manera espectacular. Puedes utilizar esa pared de manera lateral o frontal en tu fotografía para eliminar sombras. 

  • Y por último, aquí os dejo una mamarazzi de la que hablé en un post sobre cuentas de mamarazzis en Instagram espectaculares anterior y que me parece que hace cosas increíbles. Mira cómo utiliza la luz para generar ambientes y sensaciones en las fotografías. 


Apéndice:

Y ahora, para los más valientes, os dejo un apéndice donde profundizo un poco sobre el tema de luces duras y luces suaves:

Lo que define una luz dura o suave es el tamaño de la fuente de luz con respecto a lo que esté iluminando. Todos sabemos que el Sol es una fuente de luz enorme… pero al estar tan lejos se convierte en un punto pequeño, y por tanto genera sombras duras. En cambio, si ponemos unas buenas nubes entre el sol y nosotros, las nubes se convierten en la superficie que actúa como fuente de luz que nos está llegando, son más grandes que el punto del Sol y por tanto, suaviza las sombras. Como las lámparas de casa. Si tienes una bombilla desnuda, tendremos una fuente de luz más pequeña que si le colocamos su pantalla o tulipa delante, que actúan como modificadores para incrementar la superficie de fuente de luz. Piensa cuál es tu fuente de luz que te ilumina en cada caso para entender cómo funcionan. Por ejemplo, en una habitación donde estás de espaldas a la ventana, la fuente de luz en tu rostro no es la ventana. Es la pared que tienes en frente que está actuando como un gran reflector. Al tener una superficie muy grande con respecto a tu rostro, es muy probable que te esté suavizando muchos las sombras. 



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